No nos conocíamos, pero quería que sepas que, desde hace varios días, te estoy esperando. Estoy muy expectante, porque sé que juntos, nos esperan muchas aventuras y estoy segura, que te agradará conocerme.
He tenido cuarenta y dos amigos, antes de ti. No obstante, aunque todos ustedes tienen muchas cosas en común, cada uno me ha enseñado, que ninguno es igual al otro. Estoy segurísima 2023, que tú no eres exactamente como ellos y no pretendo compararte.
Pero, aunque no te conozco, tengo un gran presentimiento que vienes con una agenda para probarme y ver de qué madera estoy hecha ¿o me equivoco?
Los anteriores, tampoco fueron fácil conmigo, y confieso que yo tampoco con ellos; pero al final, siempre logramos hacer las paces. Así que, independientemente de lo que suceda durante el camino, puedo prometerte que terminaremos bien. Sin cuentas pendientes.
¿Sabes? Hoy ninguno de ellos está presente. Cumplieron su promesa en mi vida, 12 meses y se fueron para no volver jamás. A esta altura de mi vida, no puedo pensar que tú te quedarás para siempre, porque es inevitable; exactamente en 365 días, te marcharás como los demás. Después de tener varios amigos como tú, me he dado cuenta que yo no puedo cambiarlos.
Ni mi soledad, ni mis lágrimas, ayudaron para hacerlos compadecer de mi dolor. Cada fibra de mí, lo intentaba una y otra vez, luchaba por no perder la esperanza, creía que podría hacerlos cambiar de parecer. Hoy, he logrado entender que cada uno de ustedes viene con un propósito indiscutible y es una mera fantasía, esperar que cumplan mis expectativas o que puedan hacer mi vida un poco más fácil. De modo que te aceptaré tal como eres. No intentaré cambiarte. ¿Tenemos un trato?
Cada primero de enero, al conocernos por primera vez, estos amigos como tú, me prometieron regalos y sorpresas; como niña ingenua les creía, y siempre me dejaron decepcionada. Me ha costado varias desilusiones, pero finalmente, hoy siento que estoy más convencida que nunca: SOLO Dios hará cumplir mis deseos, y tú no puedes contra El, si es que así lo ha decidido. Además, mi Padre sabe exactamente qué quiero y el tiempo perfecto para dármelo. Así que te lo diré de frente: no me ilusiones con tus fantasías. Ni me intimides con tu indiferencia. Aunque intentes desanimarme, mostrarme el calendario y recordarme que tú no tienes nada para mí, creo que es necesario que sepas, que yo tampoco espero NADA de ti.
Sé que el Padre permitió que llegarás a mi vida para hacerme más sabia y más fuerte. Por eso, aunque no es de mi agrado, aceptaré tu entrenamiento por tan solo doce meses, porque entiendo el beneficio que dejarás en mí, luego de haber pasado la prueba. No quiero presumir, pero nunca he perdido una batalla. Hasta de mis fracasos, he logrado ganar.
La verdad, no puedo rendirme, para mí no es una opción. He invertido demasiado para darme por vencida. Sé que un día todo cobrará sentido y recibiré mi recompensa. Me importa “un cacahuate” lo que pienses de mí. No viviré para impresionarte. ¡Estás avisado!
Algunos días, me verás despeinada, sin ganas de maquillarme, aburrida, acurrucada en el sillón o en los brazos de mi Padre, buscando contención; ¡pero te sorprenderá lo rápido que me vuelvo a levantar! Cuando menos lo esperes, estaré riendo a carcajadas otra vez, sin memoria de lo que me tocó pelear ayer. Pensé que debería advertirte al comienzo, soy difícil de intimidar, y no se trata de hacerme “la cocorita”, porque en realidad soy muy fuerte.
Te digo la verdad: he comprobado una y otra vez que soy MUY amada y el amor, me hace INVENCIBLE. Y ese es mi único escudo en la vida, EL AMOR, sin Él no puedo hacer nada, lo sé.
A veces seré muy segura, y otras veces, un poco dudosa. Días que volaré alto y otros, que apenas podré abrir los ojos. Conozco mis debilidades y también mis fortalezas. Esto es lo más maravilloso de tener mi edad. Sé quién soy, sé DE quien soy, sé cuánto valgo, conozco mis dones y talentos, mi personalidad y mi carácter, lo que quiero y lo que no quiero…hoy más que nunca.
Lamento decirte, que a ti te toca la versión de Débora Rut más madura y más sana hasta el momento, sé que te será más difícil que a tus amigos, el intentar liquidarme. ¡Estás alertado!
Bueno, ya me voy despidiendo, pero antes debo aclararte algo. Aunque al principio te llamé “amigo”, me imagino que ya tú sabes, solo lo dije por una cuestión de respeto y buen gusto. Yo sé quién eres y cuál es tu papel. Sé que no estas interesado en ser mi amigo, sino apenas mi maestro, y quiero que sepas que eso funciona para mí, o para ambos en realidad.
¡Mucho gusto, Maestro 2023! Ahora que nos hemos conocido un poco más, me siento en paz.
Estoy muy expectante por las lecciones que aprenderé y los desafíos que tienes para mí.
¡Estoy lista…más lista que nunca!
Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro. Proverbios 31:25

Ueno ya son 329 dias que le queda al maestro 2023. Excelente contenido, muy inteligentemwnte desarrollado. Deberia talvez hacer mas contenido similar en su canal de YouTube:). Bendiciones.
ResponderBorrarHermosas palabras! 🙌🏻✨ la autenticidad y honestidad ante todo. Love it! más contenido como este porfa!💜
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