No he conocido ni siquiera una persona en la vida que me haya dicho: "No, no quiero ser feliz". Creo que cada ser humano, desde el momento en que es concebido, tiene el deseo de ser amado, aceptado y muy feliz. Pero entre nosotras dos, te confesaré algo: "Hay gente que no me convence cuando me dice que sí". ¿No conoces a alguien que actúa como si no quisiera ser feliz? Siempre pienso: ¡Qué diferente sería su vida si quisiera ser feliz y qué feliz haría a los demás! Ahora, no vayas corriendo a buscar a la vecina para decirle que hablé mal de ella, ¡por favor! Mi intención no es acusar a nadie; solo quiero que reflexionemos: ¿Yo realmente quiero ser feliz? ¿Busco la alegría o la desgracia? ¿Busco la paz o la contienda? ¿Busco el perdón o el rencor? ¿Busco la salud o la enfermedad? ¿Busco la honestidad o la mentira? ¿Busco la sabiduría o la necedad? Solo tú puedes decidir qué quieres; nadie puede buscarlo por ti. He tenido el...
Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. Salmos 90:12