Piensa por un momento ¿cuáles son esos pensamientos que no te agradan, que te afectan, que te deprimen, que te incomodan, pero que a la vez los alimentas y los entretienes en tu mente? Siempre digo: “Toda basura que permitas en tu mente terminará apestando tu presente y toda tu vida”. Los pensamientos que nos enferman deben ser eliminados de nuestra mente hoy mismo. No aceptes la enfermedad en tu mente. No te acostumbres a pensar negativamente. No permitas que el temor a enfrentarlos te robe tu libertad. Dios quiere sanarte de esa manera tóxica de pensar. Cuando le reconoces como lo hizo la mujer del flujo de sangre y te acercas a Él, verás que no hay nada imposible para Dios. ¿Puedo cambiar mi manera de pensar? ¡Sí! La Palabra de Dios dice que yo puedo... En Romanos 12:2 DHH dice: “No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que...
Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. Salmos 90:12