Piensa por un momento ¿cuáles son esos pensamientos que no te agradan, que te afectan, que te deprimen, que te incomodan, pero que a la vez los alimentas y los entretienes en tu mente? Siempre digo: “Toda basura que permitas en tu mente terminará apestando tu presente y toda tu vida”.
Los pensamientos que nos enferman deben ser eliminados de nuestra mente hoy mismo. No aceptes la enfermedad en tu mente. No te acostumbres a pensar negativamente. No permitas que el temor a enfrentarlos te robe tu libertad. Dios quiere sanarte de esa manera tóxica de pensar. Cuando le reconoces como lo hizo la mujer del flujo de sangre y te acercas a Él, verás que no hay nada imposible para Dios.
¿Puedo cambiar mi manera de pensar? ¡Sí! La Palabra de Dios dice que yo puedo...
En Romanos 12:2 DHH dice: “No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto”.
Si cambiamos nuestros pensamientos tóxicos por los pensamientos buenos ocurrirán dos cosas:
Primero, cambiará nuestra manera de vivir.
Segundo, llegaremos a conocer la voluntad de Dios.
A menudo me gusta meditar en qué estoy pensando. Y para ayudarme a identificar los pensamientos tóxicos suelo usar este filtro que encontré en la Biblia y te lo recomiendo. Está en Filipenses 4:8, dice: “En todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Si no pasa por este filtro, ¡directo a la basura! ¡No lo quiero! ¡Yo elijo en qué pensar!
Si continuamente permitimos pensamientos tóxicos, estos nos terminarán haciendo mucho daño. ¡No les permitas que gobiernen tu mente, porque terminarán gobernando tu vida! Amiga, debemos arrancarlos de raíz y cambiarlos urgente por pensamientos verdaderos, honestos, justos, puros, amables, agradables y dignos.
Si supieras cuán poderosos son tus pensamientos,
no permitirías pensamientos negativos y erróneos en tu mente.
Estudiando sobre los pensamientos aprendí que la mente subconsciente funciona en cada una de las células de tu cuerpo. Cuando tu mente consciente elige aceptar cierto pensamiento, tu subconsciente tiene que aceptarlo ya que no tiene la habilidad de rechazar nada. No distingue entre lo bueno y lo malo, simplemente lo acepta. El subconsciente no conoce límites, excepto aquellos que tú elijas de manera consciente. Luego, tu mente subconsciente envía a tu mente consciente las imágenes y sonidos de esos programas mentales y eso es el pensamiento. La mente consciente puede aceptar o rechazar cualquier idea. Aquí es donde haces uso de tus cinco sentidos. Esta es la parte de tu mente que decidirá los cambios que se requieren para vivir la clase de vida que deseas para ti. Los pensamientos que elijas al final del día determinarán los resultados que obtendrás en la vida.
“¡Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Jehová, roca mía y redentor mío!” Salmos 19:14
Ahora, ¿sabías que tus pensamientos generan sentimientos? Si alguien te dice: “Me siento fea”; tú, le puedes decir con certeza: “Siempre piensas de que eres fea”. No hay forma en que tú te sientas linda, cuando siempre tienes pensamientos negativos sobre tu apariencia. No hay forma de que tú te sientas fea, cuando hay en tu mente consciente, pensamientos positivos sobre tu apariencia.
Mis pensamientos generan SENTIMIENTOS.
Además, aprendí que la actitud; (que es el comportamiento humano, las conductas, y el cómo actuamos) es producto de los pensamientos animados por tus sentimientos. Entonces, los pensamientos generan sentimientos, y los pensamientos animados por tus sentimientos generan nuestra actitud.
Si tus pensamientos son negativos, tus sentimientos serán negativos.
Si tus pensamientos son negativos, tu actitud será negativa.
Amiga, si el espejo hablara ¿Qué dijera de ti? Yo decidí creer que me escucha, entonces me trato con más cariño y le doy mi mejor sonrisa, no vaya a ser que un día decida hablar y diga cosas como: “Nunca está feliz con ella misma”; “no le gusta su cuerpo”; “siempre se compara con las chicas de revista”; “no le gusta su nariz”; “dice que todo le queda mal”; “para qué arreglarse si es un día más”... ¡No! Nunca. Mis inseguridades solo las conoce Dios y ¡el espejo nunca se va a enterar! Yo decido qué pensar de mí, yo decido qué decirme… Y, hoy he decidido decirme: ¡Soy auténtica, soy hermosa, soy única, soy inteligente, soy creativa, soy divertida, soy amorosa! No importa qué piensen los demás de ti, tu ánimo y tu actitud dependerá siempre de lo que tú piensas de ti. Decide amarte amiga… ¡Hoy es un gran día para regalarte flores!
*Amiga, no olvides dejar tu comentario debajo para compartir con nosotras.

Gracias, gracias :)
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