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Caer con estilo



Recientemente encontré un vídeo en youtube que me impactó.

Se trata del testimonio de Miriam, una chica española que, de pequeña, sufrió un derrame cerebral y quedó discapacitada.

Su sonrisa y su actitud feliz me llamaron poderosamente la atención.

Recordé una vez más que no son nuestras discapacidades las que nos limitan a aceptarnos, amarnos y disfrutar de este presente, sino nuestra manera de pensar.

Nuestra perspectiva sobre lo que sí o no tenemos en esta vida.
Miriam aprendió que tres factores fundamentales podrían cambiar su vida: el ESFUERZO, la ENTREGA y el AMOR que le ponemos a las cosas.

Ella se dijo una vez: "Tengo dos opciones: seguir con la misma ACTITUD de queja y lamento, o decidir ser FELIZ". 
Un buen día se dio cuenta de que no se trataba de descubrir el “¿por qué?” de su discapacidad, sino el “¿para qué?.”
La doctora le dijo a su madre: "Esta niña se va a caer tantas veces en la vida que es fundamental que aprenda a colocar su cuerpo para causar el menor daño posible". Entonces ella aprendió dos cosas: primero, “a caer con estilo”, y segundo, a levantarse una y otra vez.
Miriam dijo: "Un día me di cuenta de que mi bastón también era mi herramienta para ayudar a otras personas, con tal de que alguien pudiera cambiar una lágrima por una sonrisa. Deja que tu sonrisa cambie el mundo, pero nunca dejes que el mundo cambie tu sonrisa”.

Al terminar el vídeo, me quedé pensando en lo importante que es para nosotras reconocer y aceptar quienes realmente somos, aunque no nos guste admitirlo ni que la gente lo descubra.

Quizás, a primera vista, sea más evidente observar la discapacidad externa de una mujer que la interna. Pero, por favor, sólo porque no veas una discapacidad externa no quiere decir que no la tenga; ninguna de nosotras es perfecta.
Me identifiqué muchísimo con Miriam y, como eres mi amiga, te confesaré: "Yo también soy discapacitada". Desde pequeña, me ha costado mucho perdonarme cuando me equivoco; no me es nada fácil olvidar mis errores. Cuando no logro ser o hacer exactamente lo que deseo, tengo muchos pensamientos de culpa. 

Eso se debe a que tengo “la cabeza muy dura”; me cuesta aceptar que en ocasiones me voy a equivocar (esa discapacidad se llama orgullo; la tengo desde mi nacimiento).

Otra de mis discapacidades es que tengo una voluntad muy débil (¿o será el corazón?), me cuesta mucho sostenerme sólo por la opinión de mí misma.

Me importa demasiado agradar a la gente, entonces amo mucho, doy mucho, me entrego demasiado y en muchas ocasiones, me he caído de los brazos de gente que pensé que iba a sostenerme y terminó lastimándome.

No los culpo en absoluto; no fueron ellos: fue mi propia discapacidad. Soy débil (se llama inseguridad; también soy insegura desde mi nacimiento). ¡Y mejor no hablarte del rechazo que implica ser discapacitada!

Quizás me digas: “¡Wow, nunca me hubiera dado cuenta de que eras discapacitada, si no me lo hubieses dicho!”. 
Exactamente, por eso te lo conté. Amiga, no quiero que te sientas como la única mujer con imperfecciones; todas tenemos algunas.

La razón por la que te abro mi corazón y te muestro mi bastón es que quizás hoy mi herramienta te ayude.

La razón por la cual hoy me esfuerzo en aceptarme, en amar intensamente, en seguir respirando y en procurar nunca perder la esperanza, no es porque crea que nunca más voy a caer, sino porque he aprendido a caerme con GRACIA y a levantarme con GRACIA.

Todo lo que ves que soy o puedo hacer es solamente por Su Gracia, y solamente por Su GRACIA estoy de pie.

Amiga, creo que es sumamente importante que nunca olvides tu condición, porque cuando sabes que no puedes lograrlo por ti misma, no sólo te sostendrás de por vida en la GRACIA de Dios, sino que te convertirás en una mujer llena de compasión y aprenderás a compartir esa GRACIA con todas esas personas que la necesiten como tú.

"Con respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí. Y me ha dicho: Te basta mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo" 
2 Corintios 12:8-9



Comentarios

  1. Al leer me siento muy identificada por que por su Gracia estoy igual en el camino ....gracias por escribir esto...TQM

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  2. Gracias por abrir tu corazón!! Mi descapacitad es no poder confiar completamente en Dios y se que el se fortalece en mi debilidad !

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  3. Gracias por compartir tu corazón y bendecir el mío, lo necesitaba.

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